Este es un análisis patrocinado por zync.es

Egipto, un país de grandes imperios y poderosos faraones. ¿Quien no ha oído hablar alguna vez de las espectaculares pirámides o los inquietantes mitos de faraones momificados? Egipto es una tierra de contrastes. Muerte y vida se reparten por igual en una debacle y un resurgimiento entre el desierto y el Nilo, fuente de vida y riqueza.

Pasearse por Egipto es vivir una experiencia totalmente distinta. Las mujeres deberían tratar de adaptarse a las costumbres islámicas durante su paso por el país para tratar de pasar lo más desapercibidas posible. Después de vuestro primer día comprendereis porqué no es recomendable salir a la calle con una falda, un escote o unos hombros excesivamente generosos. Incluso el pelo puede molestar al más corriente de los egipcios.

Pero no nos quedaremos con estas facetas, más propias del islam que de una tierra y una gente que constituyó una de las civilizaciones más avanzados que ha existido nunca sobre la tierra. Tal es así que incluso en nuestros días necesitamos de la ayuda de extraterrestres para explicar una arquitectura y unas obras, nunca mejor dicho, faraónicas.

Una visita a Abu Simbel sin fijarnos en la letra pequeña puede pasar como una visita a un monumento más. Pero si profundizamos en la arquitectura, en el diseño, descubriremos que para lograr la perfección que alcanzaron en su momento los egipcios, en nuestra época se necesitó de la ayuda de satélites, gps y un avión de la ONU. Y aún así no se ha logrado a la perfección lo que los egipcios, inexplicablemente, construyeron en su momento. En el interior de una de los monumentos encontrareis tres esculturas. El sol incide todos los días en el interior, tocando la primer y la segunda. Sin embargo tan sólo alcanza la tercera en un momento y en un día muy preciso del año.

Alejándonos de la historia, en el Cairo vamos a descubrir una gran y bulliciosa ciudad, con una gran actividad por el día, pero con un incesante trasiego de coches y viandantes por la noche. Los 45 grados a la sombra han hecho del Cairo la verdadera ciudad que nunca duerme.

Egipto es un país con muchos secretos aún por desvelar y una gente tremendamente orgullosa de su historia y su pasado. Aprovechad alguno de los muchos paquetes de viajes y visitad Egipto . Seguro que os encontrareis visitando por segunda o tercera vez el país. Y probablemente, en unos años, vosotros mismos os encontrareis visitando de nuevo una tierra de la que nunca acabareis por verlo todo.